Saltar al contenido
Envío gratis en Montevideo y Ciudad de la CostaHasta 12 cuotas sin recargoGarantía oficial en todos nuestros equipos
Tips gastronómicos4 min de lectura

Cómo curar una plancha de hierro o acero inoxidable

Cómo curar una plancha de hierro o acero inoxidable
La respuesta corta
Para curar una plancha nueva: limpiala a fondo, calentala, frotala con sal gruesa para arrastrar residuos y aplicá capas finas de aceite de alto punto de humo dejándolas polimerizar con el calor. Repetí 3 o 4 veces hasta lograr la pátina oscura antiadherente. El método es el mismo para hierro, acero al carbono y acero inoxidable —con los matices que vemos abajo.
El fundamento

Qué es curar una plancha y por qué importa

Curar (o sazonar) una plancha es crear sobre el metal una fina capa de aceite polimerizado por calor: la famosa pátina. Esa capa protege la superficie del óxido y genera un antiadherente natural que evita que la comida se pegue, mejora el sellado de carnes y facilita la limpieza.

Las planchas de hierro fundido y acero al carbono son las más usadas por su excelente distribución del calor, pero se oxidan si no las curás antes del primer uso. El acero inoxidable resiste la corrosión, así que ahí el curado es opcional —pero igual suma antiadherencia.

Antes de empezar

Materiales que vas a necesitar

Aceite de alto punto de humo
Canola, girasol, maíz o linaza. Nunca oliva ni manteca.
Sal gruesa
Marina o de roca, para la limpieza abrasiva inicial.
Medio limón o cebolla
Para frotar la sal y neutralizar olores de fábrica.
Espátula metálica plana
Para arrastrar residuos sin dañar el metal.
Paños o papel limpios
Para esparcir el aceite en capa fina.
Guantes o pinzas
Trabajás con la plancha caliente: seguridad primero.
La rutina

Paso a paso: hierro y acero al carbono

  1. 1
    Limpieza inicial

    Con la plancha fría, retirá envoltorios y residuos de fábrica. Lavá con agua caliente y detergente neutro. Secá perfectamente: el agua estancada oxida.

  2. 2
    Primer calentamiento

    Encendé a fuego medio-alto (o máximo en eléctricas) hasta que la superficie esté bien caliente y uniforme. Esto abre el poro del metal.

  3. 3
    Frotada con sal gruesa

    Espolvoreá sal gruesa y frotala con medio limón o una cebolla en la espátula. Arrastra impurezas y óxido superficial. Retirá la sal con un paño.

  4. 4
    Primera capa de aceite

    Aplicá una capa MUY fina de aceite con un paño. Dejala humear y polimerizar hasta que se oscurezca y deje de echar humo.

  5. 5
    Repetir 3 o 4 veces

    Repetí el ciclo capa fina → humo → oscurecido. Cada pasada suma pátina hasta un tono oscuro parejo, casi negro.

  6. 6
    Enfriar y guardar protegida

    Apagá, dejá enfriar y aplicá un último film fino de aceite como protección hasta el próximo uso.

El método de la sal gruesa, en detalle

Truco de parrillero

La sal gruesa es el secreto para una limpieza profunda sin químicos ni rayones. Funciona como abrasivo suave: en caliente, frotada con limón o cebolla, levanta restos de fábrica, óxido superficial y grasa vieja.

Usala antes de la primera capa de aceite, y cada vez que necesites un reset profundo. Importante: la sal limpia, no cura —la pátina la da el aceite polimerizado.

Caso especial

¿Y el acero inoxidable? Diferencias clave

AspectoHierro / acero al carbonoAcero inoxidable
¿Curado obligatorio?Sí, antes del primer usoOpcional (mejora antiadherente)
Riesgo de óxidoAlto si no se curaMuy bajo
Capas de aceite3 o 4 pasadas1 o 2 pasadas finas
MantenimientoFilm de aceite siempreMás tolerante al agua
Día a día

Mantenimiento para conservar la pátina

  • Limpiá en caliente apenas terminás de cocinar: agua y espátula, sin detergente.
  • Secá siempre y aplicá un film finísimo de aceite antes de guardar.
  • Evitá el lavavajillas y los limpiadores agresivos: arrancan la pátina.
  • Si aparece un punto de óxido, frotá con sal + aceite y recurá esa zona.
Cuidado

Errores comunes que arruinan el curado

Demasiado aceite. La capa gruesa no polimeriza: queda pegajosa y rancia. Siempre film fino.
Aceite equivocado. Oliva o manteca se queman antes de sellar. Usá alto punto de humo.
Poco calor. Sin temperatura suficiente el aceite no polimeriza y no hay pátina.
Lavar con detergente seguido. Cada lavado agresivo borra la cura. Limpieza en caliente, no química.
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Se cura igual una plancha de hierro que una de acero inoxidable?+

El principio es el mismo —crear una pátina de aceite polimerizado por calor—, pero el hierro y el acero al carbono toman la cura rápido y la necesitan para no oxidarse. El acero inoxidable no se oxida, así que el curado es opcional y más liviano: una o dos capas finas bastan.

¿Para qué sirve la sal gruesa al curar una plancha?+

Actúa como abrasivo suave: arrastra residuos de fábrica, óxido superficial y restos de comida sin rayar el metal. Se frota en caliente con medio limón o una cebolla y se descarta. No reemplaza al aceite: es el paso de limpieza previo a sellar la pátina.

¿Qué aceite conviene usar para curar la plancha?+

Aceites con alto punto de humo: canola, girasol, maíz o linaza. Evitá oliva o manteca, que se queman antes de polimerizar. Siempre en capa muy fina: el exceso queda pegajoso.

¿Cada cuánto hay que volver a curar la plancha?+

Con buen mantenimiento (limpieza en caliente + film de aceite) la pátina se renueva sola con el uso. Recurás a fondo solo si aparece óxido, si la comida empieza a pegarse o tras una limpieza agresiva.

¿Puedo curar una plancha eléctrica o a gas de la misma forma?+

Sí. El proceso depende del material de la superficie (hierro, acero al carbono o inoxidable), no de la fuente de calor. En eléctricas regulá al máximo; en las de gas, fuego medio-alto parejo.

Equipá tu cocina

Planchas profesionales con respaldo en Uruguay

Planchas a gas y eléctricas de acero, envío a todo el país, 12 cuotas y servicio técnico propio.