El canasto de mano para la compra de pocos artículos
Veintiocho litros de plástico inyectado con dos manijas: el formato clásico de canasto de entrada, el que agarra el cliente que viene por cuatro cosas y no quiere maniobrar un carro. Se apila con el de abajo, así que la pila en la entrada queda compacta. Es el artículo que más se toca en todo el local — cada cliente lo levanta, lo apoya y lo devuelve — y por eso el material y la manija son lo único que importa acá.








