Recupera el flujo de tu cocina lavando un rack cada 90 segundos sin frenar el servicio.
El cuello de botella de toda cocina comercial en hora pico no está en el fuego: está en la pila de vajilla sucia que retiene tus racks, tu vajilla y tu mise en place. Lavar a mano o con un equipo de ciclo lento obliga a sobrestockear platos y cubiertos, infla el food cost en roturas y expone tu local a observaciones bromatológicas por vajilla mal higienizada. El lavavajillas de campana Inoksan BYM102 ataca ese cuello de botella de raíz: procesa hasta 1080 platos por hora con un ciclo corto de apenas 90 segundos, devolviendo vajilla lista para volver al salón en el ritmo que tu operación uruguaya exige.
A diferencia de los lavavasos de barra que no alcanzan la temperatura de desinfección, el BYM102 trabaja con un circuito termodinámico de dos etapas: un tanque que mantiene el agua de lavado a 55 °C para disolver la grasa, y un boiler independiente que dispara el agua de enjuague a 85 °C. Esa temperatura de enjuague no es un dato decorativo: es el umbral de desinfección térmica que valida la higiene de tu vajilla ante cualquier inspección bromatológica, sin depender de un exceso de químicos.








