Ciento veinticinco litros al precio del carro de cien
Es la medida de carro que compra el cliente que hace la compra de la semana, no la del día. Ciento veinticinco litros de canasto de alambre galvanizado sobre cuatro ruedas, encastrable con el de adelante para que la fila de entrada no se coma media vereda. La diferencia con el carro de 60 litros no es solo el volumen: a esta capacidad el cliente deja de calcular qué le entra y empieza a cargar, que es exactamente lo que se busca cuando el ticket promedio importa.








