Tres cosas se definen antes de que llegue el equipo y no después. La primera es la eléctrica: la unidad viene de fábrica en monofásica 230 V con 4300 W, cerca de 19 amperes, así que pide circuito propio con térmica dedicada y cable dimensionado. Si el local tiene acometida trifásica, el equipo también admite 380 a 415 V (3N). En los dos casos es trabajo del electricista, no del que instala la máquina, y conviene tenerlo hecho el día de la entrega.
La segunda es el agua. La Boxer se conecta a la red —el modelo de depósito dentro de la línea Rocket es la Boxer Tank, que es otra máquina—, así que necesita toma de agua y desagüe en la barra. Y necesita ablandador. El agua de red de buena parte del área metropolitana deja sarro, y el sarro en una caldera de 13,2 litros de cobre no se saca: se cambia la caldera. Un equipo de tratamiento cuesta una fracción de eso y es innegociable en uso comercial.
La tercera es la altura de taza, y acá el dato juega a favor: esta unidad es la versión alta, con 120 mm de espacio bajo el grupo. Rocket fabrica la Boxer con 86 mm en la versión estándar y con 120 mm en la alta, así que el vaso de latte o el take away grande entran sin obligarte a extraer en una taza chica y trasvasar, que es tiempo perdido en cada café. Si la carta se maneja con pocillo y cortado, el dato no cambia nada; si trabajás vasos altos, es el que define la compra.
Y el complemento obligatorio: la máquina no compensa una molienda mala. Para este volumen el molino que va al lado es el Rocket Spluga Élite, con muelas de 65 mm y motor de 600 W. Podés comparar contra el resto de nuestras cafeteras espresso profesionales y de molinos de café. La máquina sale con 1 año de garantía, otorgada por Baudin (condiciones de garantía).