La espresso de bomba rotativa y el molino que la acompaña, en un solo combo
Una máquina de este nivel no rinde sin un molino a la altura. La Rocket Giotto Evo R sostiene la temperatura con un PID sobre la presión de caldera, entrega la presión con bomba rotativa y te muestra el tiempo del shot en pantalla: tres herramientas para repetir una receta. Ninguna de las tres sirve si el café le llega molido de antes o molido despareja. El café premolido es el techo de cualquier espresso, y ese techo está muy por debajo de lo que esta máquina puede dar.
Por eso el combo es con el Rocket Faustino y no con cualquier molino: muelas planas de 50 mm de calidad comercial, ajuste micrométrico continuo —sin clics, sin escalones— y dosificación táctil. Es el molino que Rocket armó para su línea doméstica, con las mismas terminaciones que la máquina. Los dos juntos salen con precio de combo, más económico que comprarlos por separado.
Por qué una máquina así pide un molino dedicado
En un espresso el agua pasa por una pastilla de café en veinticinco segundos. Si el molido tiene partículas de todos los tamaños, el agua se abre camino por los finos y deja el resto sin extraer: eso es canalización, y no lo arregla ninguna caldera. Las muelas planas de 50 mm del Faustino cortan el grano a una medida pareja en vez de golpearlo, y el ajuste continuo te deja corregir de a poco cuando la extracción se va tres segundos de largo, sin saltar al escalón siguiente y tener que rearmar la receta.
Del otro lado, la Giotto Evo R es de las pocas máquinas de formato doméstico que se puede plomear a la red de agua y la única de nuestro catálogo Rocket con bomba rotativa. La rotativa entrega la presión con un rotor en vez de un solenoide golpeando: menos vibración sobre la mesada, menos ruido y una curva de presión más pareja a lo largo del shot. Es la bomba de las máquinas de barra.






